El Dengue
y el Dengue Hemorrágico
Campaña para
Control del Vector y Prevención del Dengue
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No
existe vacuna ni cura para la fiebre del Dengue
Lo único por hacer es la prevención
Advierten sobre el riesgo de dengue
Buenos Aires LA NACION | 03/03/2003|Página 12 |Ciencia/Salud. Aunque
este año no se registraron casos autóctonos, la situación
en países vecinos indica que se deben tomar medidas preventivas. La
enfermedad es transmitida por un mosquito y no existen vacunas preventivas
Hay que combatir al vector y conocer los síntomas para consultar en
forma precoz.
El mosquito transmisor no discrimina: "Pica a cualquier persona, y puede
vivir en el agua acumulada de llantas en desuso, en un depósito abandonado
o en un bello jardín regado con agua de lluvia". Así advierte
la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre la necesidad de
prevenir el dengue.
Es uno de los peores enemigos de la salud de las Américas -donde el
número de casos creció de 66.011 en 1980 a 680.000 en 2001-,
y en la Argentina se calcula que "si bien no hay cifras exactas, alrededor
de dos tercios de la población estarían en riesgo (mayor o menor,
según la zona del país) de contraer la enfermedad", según
afirmó a LA NACION el doctor Andrés Leibovich, subsecretario
de Programas de Prevención y Promoción del Ministerio de Salud
de la Nación.
Insecto domiciliario
Hasta el momento, y durante 2003, "no hemos tenido casos autóctonos
-agregó el funcionario-. Hubo dos casos en Jujuy, pero importados (personas
que se contagiaron fuera del país). Y hemos descartado 61 casos de
posibles pacientes con dengue en Jujuy y Salta. El problema es que tenemos
información de un brote en Bolivia, en Santa Cruz de la Sierra, y también
de casos en Paraguay y en Brasil".
El dengue es una enfermedad infecciosa causada por un virus. Su principal
vector es el mosquito Aedes aegypti, un insecto domiciliario que prefiere
el clima cálido y cuyos principales criaderos son las fuentes de agua
estancada. Se manifiesta de dos formas principales: la fiebre del dengue o
dengue clásico, y el dengue hemorrágico.
En el primer caso, los síntomas incluyen apariciones bruscas de fiebre
alta, dolor detrás de los ojos, dolor de cabeza y en los músculos
y articulaciones (por eso se la llama "enfermedad quebrantahuesos"),
con náuseas y vómitos.
El dengue hemorrágico -que puede ser mortal- tiene síntomas
similares, a los que se agregan severos y continuos dolores de estómago,
sangrado en diferentes partes del cuerpo y vómitos.
Las provincias del norte del país son las que podrían verse
más afectadas en caso de brote.
Un informe de la cartera de Salud resume que "a partir de 1998, cuando
reemergió el dengue en la región, se produjeron cuatro brotes:
dos en Salta (1998-2002), uno en Misiones y uno en Formosa (ambos en el 2000),
y fueron notificados además casos importados en otras provincias, fundamentalmente
Buenos Aires".
En la actualidad, "la población en riesgo de enfermar por dengue
en esas provincias -donde se está implementando un plan de emergencia-
es de 265.503 habitantes. Por otra parte, se puso en marcha un plan que alcanza
a 15 millones de personas, para disminuir el riesgo de dengue en el conurbano
bonaerense y en grandes capitales del país".
¿Por qué es necesario prevenir?
"Porque contamos con diversos ingredientes para que ocurra una epidemia
en nuestro país -explicó a LA NACION el doctor Alfredo Seijo,
jefe de Zoonosis del hospital Muñiz-. En primer lugar, hay Aedes aegypti
circulando. Segundo: existe en la frontera un serotipo con alta virulencia
y, tercero, hubo un entrecruzamiento de serotipos en la frontera, condición
para que se produzca el dengue hemorrágico, que es el más peligroso."
Aclaró el especialista que "las grandes ciudades tienen altos
índices de Aedes aegypti, a lo que se suma la presencia de personas
que ingresan en nuestro país provenientes de zonas en las que ya se
han registrado casos".
Advirtió, además, que la máxima actividad del mosquito
se observa durante abril y mayo.
Sin tos ni resfrío
Combatir al vector no es tarea fácil, pero existen medidas tendientes
a evitar su propagación. También es fundamental estar atento
a los síntomas característicos de la enfermedad: "La población
debe saber que los cuadros con fiebre alta no siempre son de origen respiratorio.
En el caso del dengue, el paciente afectado no tose ni tiene resfrío".
En cuanto al dengue hemorrágico, el más temido, la mortalidad
"está relacionada con la consulta precoz -dijo Seijo-. Si el paciente
y el médico conocen los síntomas, la letalidad seguramente será
menor. Lo importante es no interpretar al dengue como un estado gripal, no
automedicarse (principalmente, no tomar aspirinas) y concurrir a un profesional".
Por Valeria Shapira. De la Redacción de LA NACION (c).
Brasilia (AP) 28 de febrero de 2002. Cunde
el Dengue en Brasil. El gobierno decidió movilizar unidades militares
aéreas y terrestres para combatir el dengue, la mayor amenaza a la salud enfrentada
por Brasil en una década, que ha sembrado alarma en la población y ha puesto
en jaque sanitario a Río de Janeiro, el mayor centro turístico del país. Por
lo menos 20 personas ya murieron por el mal en su versión más grave: hemorragias
e insoportables dolores musculares y de cabeza, con enrojecimiento de la piel
y altas temperaturas. El dengue comenzó a expandirse en otros estados, como
Sao Paulo, Brasilia; Goias y Mato Grosso, informó el ministro de Salud, Barjas
Negri. También anunció una ofensiva frontal en marzo con la movilización de
mas de 17 mil agentes sanitarios, efectivos militares y de las unidades de
bomberos. Negri reconoció que ante el estallido de la epidemia este año, las
unidades hospitalarias fueron rebasadas por la población que requiere de atención.
Largas filas se formaban en las puertas de los hospitales con personas que
presentaban dolencias febriles y dolores en el cuerpo, algunos de los síntomas
del dengue. Algunas clínicas privadas anunciaron incrementos de las tarifas
de sus servicios bajo el argumento de que la epidemia del dengue les demanda
mayores costos por transfusiones de sangre y atención sanitaria.
La epidemia provoca incluso, conflictos políticos entre las autoridades
federales y estatales con acusaciones mutuas sobre sus responsabilidades por
la enfermedad.
El mosquito Aedes aegypti se reprodujo en las aguas estancadas tras las lluvias
que cayeron sobre Brasil desde noviembre. Paradójicamente, las lluvias eran
la esperanza de los brasileños para enfrentar la crisis de energía por la
reducción de sus reservas en las plantas hidroeléctricas tras una prolongada
sequía.
En plena temporada alta y al inicio del carnaval, las autoridades sanitarias
se encuentran en alerta por un brote de dengue y su variante mortal, el dengue
hemorrágico. (Foto: Un miembro de los equipos municipales exhibe una muestra
de agua contaminada con larvas de Aedes). El verano facilita la procreación del mosquito
y las lluvias que cayeron en volúmenes históricos en diciembre también anticiparon
el surgimiento del brote epidémico. Pero según algunos especialistas, las
causas son más estructurales.
El gobierno federal atribuye el resurgimiento de la epidemia a la mala administración
de recursos para el combate del dengue de los gobiernos provinciales. A su
vez, los gobiernos locales, responsabilizan a las autoridades federales por
la falta de inversiones continuas en el programa de prevención del combate
al dengue.
Es verano- la temporada alta de turismo en el estado - y se teme que los viajeros
expandan la epidemia a otros estados. En el "sambodromo", donde desfilan las
escuelas de samba del tradicional carnaval carioca, los guardias sanitarios
encontraron y destruyeron varios focos de proliferación del mosquito. Y a
partir de denuncias de la población y de un plan de recorrido preestablecido,
los equipos sanitarios se trasladan a los lugares de riesgo.
El insecto transmisor - que para reproducirse necesita agua limpia y estancada
- está presente en los lugares menos sospechosos: desde un pequeño vaso de
plástico abandonado, hasta una alcantarilla. Mauro Marzochi, subsecretario
de salud de la alcaldía de Río de Janeiro, dice que el enemigo generalmente
está mas cerca de lo imaginable. "El 90 por ciento de la transmisión es estrictamente
dentro del hogar. Las personas se infectan dentro de las casas y esos platos
de agua limpia donde se colocan las macetas con plantas representan el 50
por ciento de los criaderos de dengue", explica. Pero los mosquitos pueden
reproducirse también en zonas abandonadas o en los alrededores de zonas industriales
donde se acumulan residuos como bolsas de plástico. Los repliegues de las
bolsas donde se almacena el agua de lluvia son un nido ideal para las larvas.
El mosquito no conoce barreras sociales, y llega hasta las zonas residenciales
elegantes.
Mauro Blanco, coordinador del programa de dengue de la ciudad, dijo que se
organizan "brigadas matamosquitos" que van por toda la ciudad. Los encargados
de la lucha contra el dengue piden como en el pasado un pacto entre todos
los gobiernos de los países con riesgo de dengue para un combate organizado.
Un ligero panorama histórico
La primera epidemia
documentada en laboratorios afectó a la Cuenca del Caribe y a Venezuela en 1963-1964,
al comienzo y a mediados de la década del '70 se vio afectada Colombia. El dengue
comenzaba a hacerse endémico en el Caribe.
En 1977, se detecta
en Jamaica, desde donde se propagó a la mayoría de las islas del Caribe causando
brotes explosivos. Se observaron brotes similares en Sudamérica septentrional
-Colombia, Venezuela, Guyana, Suriname y Guayana Francesa-, América Central
-Belice, Honduras, El Salvador, Guatemala y México-. Durante la segunda mitad
de 1980, se documenta en el estado de Texas USA.
En 1981 el brote
de dengue hemorrágico que afectó a Cuba, fue el acontecimiento mas importante.
Se produjeron 158 defunciones, 101 eran niños. En tres meses, fueron hospitalizados
116.143 enfermos. Es probable, sin embargo que en América, millones de personas
fueran infectadas por el virus, pues tan solo en Cuba el 42% de sus 10 millones
de habitantes se infectaron.
En el '82 comienza
una epidemia de dengue en el norte del Brasil, cuatro años más tarde, un brote
de Río de Janeiro se propaga a otros estados brasileños. Bolivia en 1987, Paraguay
y Ecuador en 1988 y Perú en 1990, sufrieron extensas epidemias. Los estudios
sugirieron que varios millones de personas se habían visto afectadas. Durante
esos mismos años se registró asimismo un aumento notable de la ocurrencia de
dengue hemorrágico. Entre los casos notificados de enfermedad hemorrágica grave
figuran, Aruba, Brasil, Colombia, El Salvador, Honduras, las Islas Vírgenes
de los Estados Unidos, México, Nicaragua, Puerto Rico, república Dominicana,
Santa Lucia y Suriname, además de Cuba y Venezuela. El segundo brote de dengue
hemorrágico comenzó en octubre de 1989 en Venezuela con 70 defunciones, dos
tercios en niños menores de 14 años.
Parece que el
dengue hemorrágico se está haciendo gradualmente endémico en varios países,
siguiendo la tendencia observada en Asia durante los últimos años.
Desde hace
mas de 200 años se sabe de enfermedades como la del dengue en América.
El diario La Nación
de Buenos Aires, en su publicación del 15 de Septiembre del 2000, decía
"La Argentina,
país en riesgo de dengue. Médicos y científicos inquietos: detectan el mosquito
Aedes aegypti en casi todo el territorio.
Para que un país se encuentre en riesgo de sufrir una epidemia de dengue se
necesitan tres condiciones: que exista el vector que lo transmite (el mosquito
Aedes aegypti), que exista virus circulando (personas infectadas) y que exista
población susceptible de enfermarse.
La Argentina cumple con las tres; por eso, un grupo de médicos e investigadores
locales está sumamente inquieto por la posibilidad de que el próximo verano
el país se enfrente con una epidemia explosiva de la enfermedad, que en Ecuador
está alcanzando a un millón de personas y en Paraguay ya lleva 140.000 casos
registrados (el número real puede ser 10 veces mayor).
Según el doctor Mario Seijo, del hospital Muñiz, el último verano se denunciaron
en Buenos Aires 545 pacientes de dengue, todos casos importados. Se calcula
que pudo haber otros 1500 sospechosos; o sea, pacientes que presentaron un mínimo
de síntomas, pero sin confirmación de laboratorio. Las provincias de Salta y
Misiones, por su parte, sufrieron epidemias declaradas con varios cientos de
casos autóctonos ... Pero advierte el doctor Gustavo Kourí, presidente del Instituto
de Medicina Tropical Pedro Kourí, tal vez lo más importante de todo esto es
comprender que el dengue no es una gripe pasajera. "Porque -aclara- el paciente
que tiene dengue común queda expuesto en el futuro a sufrir un episodio de dengue
hemorrágico, si se reinfecta con una cepa diferente." ..."La semana última,
en Ecuador, pude ver cómo mueren chicos que se habían infectado por primera
vez hace cinco años. La Argentina tiene una oportunidad única -insiste Martínez-:
ir por delante de la desgracia y evitar que la epidemia se produzca."
Investigación y producción de Iam.
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